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03.10.2026 | 18:50 — LEGADO

José Fernández Racca: el sanjavierino que hizo historia en la industria aeronáutica Argentina

Nacido en San Javier en 1916, José R. Fernández Racca fue uno de los primeros pilotos argentinos especializados en helicópteros y fundador de RACA S.A., empresa que se convirtió en una de las principales compañías de helicópteros de la Argentina y en el primer fabricante de estas aeronaves de Sudamérica.

Por Tomás E. Saba

La historia de la aviación argentina tiene entre sus protagonistas a un sanjavierino que logró trascender las fronteras de su ciudad natal y convertirse en una figura destacada de la industria aeronáutica nacional. Se trata de José R. Fernández Racca, nacido en 1916 en San Javier, provincia de Santa Fe, quien dedicó gran parte de su trayectoria profesional al desarrollo y la fabricación de helicópteros en el país.

La información, recopilada en el Tomo II de la Historia de la Industria Aeronáutica Argentina, de Francisco Halbritter, reconstruye la trayectoria de Fernández Racca y de RACA S.A. (Representaciones Aero Comerciales Argentinas Sociedad Anónima), empresa fundada por él en agosto de 1969.

Fernández Racca integró el grupo de pilotos profesionales argentinos desde 1939. En 1947, con la llegada al país de los primeros helicópteros Sikorsky S-51, se interesó especialmente por estas aeronaves y decidió especializarse en ellas. El 20 de marzo de 1952 obtuvo la licencia de piloto de helicópteros N.º 9 en la entonces Escuela Nacional de Aviación Civil, convirtiéndose en uno de los primeros pilotos de alas rotativas de la Argentina.

Posteriormente amplió sus habilitaciones como instructor e inspector de vuelo de helicópteros. Como instructor, llegó a formar a más de sesenta pilotos, consolidando una trayectoria vinculada no solamente al vuelo, sino también a la capacitación y al desarrollo de la actividad aeronáutica.

El nacimiento de RACA

En agosto de 1969, Fernández Racca fundó RACA S.A., inicialmente orientada a la comercialización de productos aeronáuticos fabricados por distintas empresas internacionales. Entre sus representadas se encontraban Sud Aviation, British Aircraft Corporation, Canadair, Messerschmitt-Bölkow-Blohm, Cessna, Shorts, Bell, Sino Swearingen y Hughes.

El crecimiento comercial fue significativo: en apenas tres años, la empresa había comercializado más de veinte helicópteros y cien aviones. Pero la experiencia de Fernández Racca y su conocimiento del mercado argentino lo llevaron a pensar en un proyecto de mayor alcance: fabricar helicópteros en el país.

En 1971, RACA estableció un convenio con el Comando de Regiones Aéreas de la Fuerza Aérea y se instaló en el límite sudeste del entonces aeródromo de San Fernando, con el objetivo de desarrollar un programa de producción nacional de helicópteros bajo licencia.

Un año después comenzó a concretarse un acuerdo con la Aircraft Division de Hughes Tool Company para fabricar en la Argentina los helicópteros Hughes 500. El convenio definitivo fue firmado el 7 de diciembre de 1972 y convirtió a RACA en el tercer licenciatario de Hughes en el mundo, después de Kawasaki Heavy Industries de Japón y Breda Nardi de Italia.

Un proyecto de industria nacional

En 1973, RACA ganó una licitación internacional destinada a producir localmente 120 helicópteros mediante un esquema de incorporación progresiva de mano de obra nacional. El proyecto fue aprobado mediante el Decreto del Poder Ejecutivo N.º 4795/73, denominado “Plan de Producción de Helicópteros RACA-Hughes 500”.

Ese mismo año se inauguró oficialmente la fábrica de San Fernando. La planta contaba inicialmente con dos grandes hangares y una nave central de dos pisos, con una superficie total de aproximadamente 4.600 metros cuadrados, además de instalaciones destinadas a la formación de pilotos, comedor, talleres y un helipuerto.

Para llevar adelante la fabricación, RACA capacitó a su personal técnico en Estados Unidos y equipó sus instalaciones con las herramientas, utilajes y documentación técnica necesaria.

El primer helicóptero fue entregado en 1974 y la empresa avanzó progresivamente en la integración de componentes fabricados en el país. En el caso del modelo Hughes 500, llegó a alcanzar un 85% de mano de obra nacional sobre el total necesario para construir la estructura del helicóptero.

La producción comenzó con el 500C y posteriormente continuó con el 500D. Hasta la interrupción de la fabricación se habían entregado aproximadamente cincuenta unidades.

Los helicópteros RACA Hughes 500 tuvieron múltiples destinos y aplicaciones. Fueron utilizados por empresas privadas, organismos estatales, gobernaciones provinciales, fuerzas de seguridad, la Fuerza Aérea Argentina y el Instituto Nacional de Aviación Civil.

También participaron en tareas de lucha contra incendios, rescates de alta montaña, vuelos glaciológicos en la Antártida y operaciones de asistencia durante inundaciones. Según el material histórico citado, en Santa Fe llegaron a utilizarse para trasladar hasta once personas por vuelo, entre niños y adultos, durante operaciones de rescate de poblaciones aisladas por las inundaciones.

El vínculo con la historia de Malvinas

Tres helicópteros civiles RACA 500C fueron incorporados al esfuerzo argentino durante la Guerra de Malvinas, operando en territorio continental al servicio de la Aviación de Ejército.

El documento destaca que fueron los únicos helicópteros de fabricación nacional que volaron en el Teatro de Operaciones Malvinas, constituyendo otro capítulo significativo de la trayectoria de aquellas aeronaves producidas en San Fernando.

El desarrollo del “Helico” y el sistema Avispa

La actividad de RACA no se limitó a la fabricación bajo licencia. La empresa también desarrolló proyectos propios relacionados con la adaptación de helicópteros para diferentes necesidades.

En 1980 desarrolló el proyecto denominado “Helico” —Helicóptero Liviano de Combate—, basado en el modelo 500C. La iniciativa contemplaba su utilización como aeronave de reconocimiento y ataque, aunque posteriormente fue abandonada debido a las limitaciones que presentaban las aeronaves frente a las cargas externas.

A fines de la década de 1980, RACA volvió a participar en un proyecto de modificación de helicópteros Hughes 500D para la Fuerza Aérea Argentina. El programa, denominado Sistema de Armas Avispa, incorporó modificaciones estructurales, blindaje, equipamiento electrónico y sistemas de armamento.

Una empresa que buscó sostenerse frente a las dificultades

A lo largo de las décadas de 1980 y 1990, RACA continuó impulsando distintos proyectos de producción y colaboración internacional. Sin embargo, la Guerra de Malvinas, la situación económica argentina y las dificultades del mercado latinoamericano afectaron la continuidad de varias de estas iniciativas.

En 1988, la empresa se vio obligada a suspender sus actividades industriales. Posteriormente hubo nuevos proyectos junto a Hughes, McDonnell Douglas y Boeing para retomar la fabricación de diferentes modelos de helicópteros, aunque ninguno logró concretarse de manera definitiva.

En 2000, las instalaciones de RACA en el aeródromo de San Fernando fueron cerradas por las autoridades aeronáuticas, dejando sin continuidad varios de los proyectos que la empresa había desarrollado.

José R. Fernández Racca falleció en Buenos Aires el 29 de junio de 1992, dejando detrás una extensa trayectoria vinculada con la aviación y, especialmente, con el desarrollo de la industria de helicópteros en la Argentina.

El legado de un sanjavierino

La historia de RACA S.A. constituye también una parte de la historia de la industria aeronáutica argentina. Y detrás de ese proyecto estuvo un hombre nacido en San Javier, Santa Fe, que desde su pasión por los helicópteros llegó a impulsar una empresa que alcanzó reconocimiento internacional y que logró incorporar un alto porcentaje de producción nacional a sus aeronaves.

El recorrido de José Fernández Racca representa, desde San Javier, un capítulo singular de la industria argentina: el de un piloto que no solamente voló helicópteros, sino que buscó que también pudieran fabricarse en el país.

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