28.01.2026 | 18:24 — SALVAJES
Quiso defender a su hijo discapacitado y le rompieron el cráneo de un ladrillazo
Ramón López lucha por su vida en terapia, mientras sus agresores caminan tranquilos por la calle. Según la justicia, deben esperar que la víctima se despierte para declarar. Indignación y repudio en redes sociales y diferentes lugares, por este cobarde ataque.
Por Pancho Ruifernández
Gran parte de la ciudad de San Javier se encuentra sumido en la indignación tras un episodio de violencia extrema ocurrido anoche, cerca de las 22:00 horas. Ramón López, un querido vecino y respetado colaborador del Club Central, permanece internado en terapia intensiva en la ciudad de Santa Fe luego de ser víctima de un feroz ataque en patota mientras intentaba proteger a su familia.
La tragedia se desencadenó cuando "Miguelito" el hijo menor de edad de Ramón, quien posee una discapacidad, fue blanco de un primer ataque: los agresores le arrojaron un ladrillazo.
Al percatarse de la agresión contra su hijo, López acudió de inmediato en su auxilio, enfrentándose a un grupo de violentos que, lejos de detenerse, descargaron su furia contra él. Testigos presenciales relataron con horror cómo el grupo comenzó a golpearlo con palas hasta que, en un acto de cobardía total, uno de los atacantes se acercó por detrás y le propinó un ladrillazo con toda su fuerza en la cabeza.
El impacto le provocó una fractura de cráneo que lo dejó inconsciente en el lugar. Mientras Ramón era trasladado de urgencia en ambulancia hacia Santa Fe debido a la complejidad de sus lesiones, la conmoción se apoderaba del barrio ante la presencia de las fuerzas policiales que llegaron para intentar controlar el revuelo generado.
López es una figura sumamente apreciada en la comunidad, especialmente en el ámbito del fútbol, donde su compromiso con la institución costera del Club Central le ha ganado el respeto y el cariño de todos. Hoy se observa con impotencia cómo los responsables del ataque circulan libremente por las calles del barrio.
Desde la Fiscalía de San Javier se ha informado que, hasta el momento, no existen personas detenidas ni demoradas, bajo el argumento de que el hecho se dio en el marco de una pelea grupal.
La justicia ha indicado que se aguarda la evolución clínica de la víctima para que pueda prestar declaración, una medida que genera indignación entre los familiares y testigos, quienes ya habrían identificado a los culpables. Mientras tanto, Ramón lucha por su vida, a la espera de una respuesta judicial que esté a la altura de la brutalidad sufrida.






